Lleva tu gato al veterinario. La curiosidad salvó al gato

Lleva tu gato al veterinario. La curiosidad salvó al gato

LCSAG

El pasado martes 24 de octubre La Gata Bernarda asistió a la convocatoria por la campaña organizada por Royal Canin “Lleva tu Gato al Veterinario. La curiosidad salvó al gato” donde donde presenciamos una animada charla sobre la importancia de acudir con tus pequeños peludos el medico, la relación directa entre visitas frecuentes al veterinario y experanza de vida gatuna, y como hacer de esta aventura algo sencillo y agradable para humanos y peludos, evitando el miedo al “señor malvado de blanco”.

“Según los resultados preliminares de un estudio estadístico que está elaborando VMS (Veterinary Management Studies) en colaboración de Royal Canin, los gatos adultos que más a menudo visitan a su veterinario son los que viven más años”, ha explicado Mª Ángeles Toscano, veterinaria y responsable de Comunicación Científica de Royal Canin.
Para concienciar a los dueños de gatos de la importancia vital de llevar a su animal de compañía a la revisión anual de su salud con un veterinario, se presenta en España la Campaña internacional Lleva tu gato al veterinario.

Tambien aclararon algunas dudas sobre como detectar probelmas de salud en nuestros mininos, como todos sabemos son pequños y adorables reyes de la selva y no exponen sus debilidades con frecuencia, por ello, somos los papis y mamis gatunos los que debemos estar mas alerta a cualquier cambio o señal de aviso que despierte nuestra alarma protectora para acudir de forma rapida al “pediatra gatuno”.

Por su naturaleza cazadora, los gatos son expertos en enmascarar sus enfermedades. Ser capaces de detectar en nuestros domicilios cuándo acudir al veterinario es fundamental para evitar complicaciones mayores o que se diagnostiquen enfermedades en fases muy avanzadas.
Según Valentina Aybar, “es un gran error el pensar que los gatos que viven dentro de una casa no necesitan acudir al veterinario, ya que un gato puede aparentar estar sano, pero estar enfermo”.
La presidenta de GEMFE ha concretado algunos de los signos de alerta por los que debemos consultar con un experto. “Si aumenta o disminuye de peso –por ello, debemos pesar a nuestro gato una vez cada mes- o cualquier cambio de hábitos, como maullar más, cambiar sus lugares de descanso o levantar más arena al utilizar el arenero, entre otros, son motivos de consulta en el veterinario”, ha enumerado.

Disfrutamos tambien de una serie de pautas y consejos para hacer la visita al veterianario mas amena y sencilla para Mininos y sus Papis y Mamis.

A continuación compartiremos con vosotros una serie de 10 pasos a seguir para la preparación y el trayecto de nuestras fieras peludas en su visita al centro de salud gatuno.

1.- Elije un transportín robusto, que se abra por arriba y por delante y que, además, se pueda abrir totalmente por la mitad superior, para permitir examinar al gato sin que tenga que salir del mismo.

2.- En casa, sitúa siempre el transportín a la vista del gato, para que se convierta en un elemento familiar para él.

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3.- Intenta que el transportín sea lo más cómodo y familiar posible, poniendo alguna prenda con tu olor y con su olor. 30 minutos antes de salir de casa, rocía la prenda con un spray de feromonas felinas (Feliway®). Es recomendable llevar otra prenda de recambio para el trayecto de vuelta, por si tu gato se marea o mancha el transportín.

4.- Para conseguir que el gato entre en el transportín, cógelo con calma y mételo con cuidado por la apertura delantera o por la parte superior del transportín abierto, y ciérralo una vez que el gato se encuentre dentro. Si el gato se muestra reticente a entrar, puedes envolverlo en una toalla impregnada con su olor y/o con feromonas y colocarlo con cuidado dentro del transportín.

5.- Nunca lleves el gato suelto en el coche. Además de peligroso para él, es muy arriesgado para ti y para cualquier otro veiculo en caso de accidente, ten consciencia que puede asustarse y es tu responsabilidad protejerle.

6.- En el coche, evita que el transportín se mueva, colocándolo de forma segura en el reposapiés de detrás del asiento delantero o bien con el cinturón de seguridad. Conduce con cuidado, evita poner la radio muy alta y habla tranquilamente con tu gato para calmarlo. Cuanto más tranquilo estés tú, mejor se sentirá él. A algunos gatos les gusta mirar al exterior, pero la mayoría prefieren que el transportín se mantenga cubierto durante el trayecto.

7.- Cuando camines con el transportín, intenta no zarandearlo ni chocarlo contra tus piernas. Tu pequeño puede estar ya algo nervioso o asustado por el viaje fuera de casa, intenta hacerlo todo lo mas calmnado para él.

8.- Una vez en la clínica veterinaria, pregunta si existen zonas de recepción específica para gatos. Sitúa la parte delantera del transportín mirando hacia ti, en vez de hacia otros gatos, y mantenlo cubierto con una toalla.

9.- Para el trayecto de vuelta sigue los mismos consejos. Aún mas, si puedes ten especial cuidado porque despues de la visita al vete y los olores nuevos de la consulta puede estar algo mas nervioso y deseando llegar a sus dominios.

10.- Si tienes varios gatos, toma precauciones a la hora de llevar a uno de ellos de vuelta a casa. Deja el gato que vuelva a casa en el transportín durante unos minutos y observa la reacción de los demás. Si todos los gatos permanecen tranquilos, puedes abrir el transportín para que el gato se una a sus compañeros. Si percibes cierta tensión, probablemente sea porque el gato que vuelve a casa trae olores de la clínica. Si esto ocurre, mantén el gato que vuelve a casa en una habitación separada; con su arenero, comida y agua, durante 24 horas hasta que adopte un olor más familiar.

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